En Ma Bá Bu la cerámica es un antídoto contra la prisa y el estrés
Trabajar la arcilla es un ejercicio de presencia
Nos enseña a sobrellevar la frustración y soltar el control.
Aceptamos que cada pieza tiene su propia personalidad. Y que no podemos controlar el resultado… y mucho menos repetirlo.
Y que lo mismo que hace las piezas imperfectas, las hace únicas y bellas (como a las personas).
Ven y conecta con el barro de forma intuitiva, amable y sin expectativas.
Me llamo Marta Bárbara Bustinduy
Toda la vida con las manos en el barro
Empecé a hacer cerámica en 1999 en una escuela cerca de mi casa en Getxo a la que fui casi 10 años.
Después, en Londres, hice el equivalente a una FP de diseño y creación práctica con arcilla y materiales afines. Había gente de todas las nacionalidades, cada uno con su manera de hacer, lo que enriqueció mi forma de ver la cerámica.
Volví y estudié Bellas Artes y el máster en Cerámica: Arte y Función en la UPV-EHU, Leioa.
Me he formado en transferencia de imágenes, esmaltes, cenizas y manipulación de hornos de leña, esculturas sonoras hidráulicas…
Muchas técnicas y especialidades, que vuelco en cada clase y en cada pieza.
Desde 2002 restaurando cerámica y otras obras de arte
La Dª Mª Pilar Bustinduy Fernández fue profesora titular de Restauración de Arte Contemporáneo en la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU durante 40 años. Con su trabajo ha permitido autentificar y recuperar obras de El Greco, Goya, Picasso… Además, es mi tía.
Durante años trabajé a su lado y aprendí todo lo que sabía sobre restauración.
Con ella recuperé pinturas murales de tiendas históricas de Bilbao (El Tilo, la pastelería New York…), portales de piedra de Ereño en los Jardines de Albia, fachadas con azulejos sevillanos e infinidad de piezas de porcelana antigua.
Laboratorio de cerámica en Bilbao
En 2015, tres compañeras del máster nos juntamos para crear un laboratorio de cerámica. Durante 10 años di clases y compartí el barrio con una comunidad de amigos y creadores.
Allí se fueron gestando muchas de mis maneras de desarrollar y crear con el barro. Fue la semilla de este proyecto.
Vuelta a la naturaleza y al origen
2024 fue un año complicado. Un accidente de coche y una fractura de pie que me tuvo cinco meses de reposo.
Me di cuenta de que necesitaba bajar el ritmo, estar conectada con la tierra y hacer comunidad con la gente de mi pueblo y el valle.
Y así nació Ma Bá Bu Zeramika.





